Un código QR (del inglés Quick Response code, "código de respuesta rápida") es un módulo para almacenar información en una matriz de puntos o en un código de barras bidimensional. Fue creado en 1994 por la compañía japonesa Denso Wave, subsidiaria de Toyota. Presenta tres cuadrados en las esquinas que permiten detectar la posición del código al lector. El objetivo de los creadores (un equipo de dos personas en Denso Wave, dirigido por Masahiro Hara)1 fue que el código permitiera que su contenido se leyera a alta velocidad. Los códigos QR son muy comunes en Japón, donde son el código bidimensional más popular.
viernes, 29 de abril de 2016
viernes, 15 de abril de 2016
La Ruta del dinero K: Lazaro Baez
Lázaro Báez detenido: solo, enfermo y sin visitas
La ruta del dinero K
El empresario favorito de los Kirchner lleva una semana detenido. Pasa los días en el Penal de Ezeiza donde solo pudieron verlo sus abogados. Recibe asistencia médica por sus problemas de salud.
Lázaro Báez está solo y con controles médicos. Así pasa los días detenidos en el Penal de Ezeiza: Sin visitas familiares y sin privilegios. Su hijo Martín investigado también por lavado de dinero, lo vio por última vez en Tribunales la semana pasada y aún no logró que lo autoricen para ver a su padre.
Se cumplió una semana desde que el empresario con más vínculos comerciales con la familia Kirchner, quedó detenido en el marco de la causa por lavado de dinero. Atrás quedaron los años de protección política y favoritismo del Estado nacional para la expansión de sus negocios. La fotografía actual dista mucho de esos años que le permitieron incrementar 1.200% su patrimonio.
Con su empresa sin operar y al borde de la quiebra, Báez ahora está privado de su libertad, en una cárcel de máxima seguridad, con cámaras que lo vigilan las 24 horas y sin ningún tipo de privilegios.
Con un cuadro diabético, problemas de presión y una arritmia, incrementado por el complejo escenario judicial, la salud del empresario K no atraviesa el mejor momento. En el Penal de Ezeiza recibe controles rigurosos y continuos ya que algunos parámetros se desajustaron, “producto del estrés”, indicaron a Clarín. La semana pasada permaneció la primera noche en el Hospital de la cárcel producto de una descompensación.
No son los mejores días para el empresario que manejó el 78,4% de la obra pública que el gobierno de Cristina Kirchner destinó a su provincia, Santa Cruz. El escenario más impensado es al que debe adaptarse hoy: Se encuentra en un pabellón para hombres de baja conflictividad y para hombres mayores de 50 años, en una celda de pequeñas dimensiones. Por su estado de salud, debe cumplir diariamente con su medicación y “lo ideal” como describieron desde su entorno, sería una dieta específica pero reconocieron que “no hay menú en el penal”.
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